Vibran Five Fingers para correr

Vibram FiveFingers pacta una multa para terminar con la demanda colectiva presentada en USA

 “Vibram  devolverá el dinero a los compradores de las fivefingers”. Ésta ha sido la noticia que la semana pasada despertó grandes dudas en los consumidores del calzado minimalista de Vibram FiveFingers.

La marca había asegurado en sus anuncios que sus zapatillas podían disminuir las lesiones de los corredores y fortalecer los músculos del pie, dos afirmaciones que todavía no están suficientemente demostradas por estudios científicos. No obstante, la empresa asegura que no ha cometido ningún delito y afirma haber aceptado la devolución de esta cantidad de dinero con el fin de finalizar el litigio y evitar gastos legales.

De este modo, todo el que haya comprado en Estados Unidos unas FiveFingers después del 21 de marzo de 2009 podrá pedir el reembolso de lo que pagó por ellas (con un máximo de 68 euros). El acuerdo establece que si tras realizar los reembolsos que se soliciten sobra algo de los 2,7 millones de euros que la compañía ha depositado, esta parte se donará a la Asociación Americana del corazón. Además,  la compañía no podrá seguir afirmando en su publicidad que las zapatillas  Five Fingers ayudan a fortalecer los músculos o reducir el riesgo de lesiones, a menos que la empresa presente nuevos estudios que lo demuestren científicamente.

No es la primera vez que un fabricante de calzado se ve obligado a devolver dinero por realizar publicidad engañosa. La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos ha multado también en  los últimos años a Reebok (18 millones de euros en 2011) y Skechers (31 millones en 2012), por afirmar que algunos de sus modelos ayudaban a adelgazar, reafirmar músculos, corregir la postura o mejorar la circulación.

Como comenta Blaise Dubois en su blog: “La acusación no es sobre la seguridad de las 5Fingers o sobre el hecho de que este calzado sea bueno o malo, es porque su publicidad no está respaldada por las evidencias”. Leer post

Marketing vs Evidencia científica

Conocer los beneficios o perjuicios que aportan las zapatillas minimalistas se ha convertido en un tema candente entre investigadores, cada semana aparecen nuevos estudios en una dirección y otra. No debemos olvidar que se trata de una industria que mueve millones de Euros en todo el mundo y que probablemente en la mayoría de estudios existan sesgos e intereses que decanten los resultados en una dirección determinada. Tampoco debemos olvidar que el marketing y la tremenda competitividad del mercado del calzado de running fomentan que las empresas difundan mensajes muy agresivos con idea de confundir al consumidor con el fin de “crear una necesidad” y que el usuario se sienta cautivo de ese producto.

Aunque quizá no es suficiente, ya existe cierta evidencia científica que refrenda los beneficios del calzado minimalista y que Vibram alegó de forma poco prudente en su publicidad. Lo que parece fuera de toda duda, ya que existe fuerte evidencia, es que las nuevas tecnologías presentadas anualmente por las compañías que venden zapatillas de correr tradicionales no aportan ningún beneficio a la salud y carecen de fundamento científico sólido (Dubois 2009, Richards 2008).

¿Qué nos debe aportar un calzado?

Quizá ésta sería la primera pregunta que todos deberíamos hacernos. Recientemente el American College of Sports Medicine (ACSM) publicó sus recomendaciones y directrices respecto a las características que debe tener una zapatilla de correr buena y segura. Éstas fueron las siguientes:

> Mínimo drop del talón a los dedos: Éste “drop” es la diferencia de grosor entre la amortiguación del talón y la amortiguación de la zona de parte anterior del pie. Las zapatillas sin drop (cero drop) o con uno pequeño de 6mm o menos son la mejor elección para permitir que el pie tolere las cargas con normalidad durante cada ciclo de la marcha.

> Neutras: Esto significa que la zapatilla no incluye elementos de control de movimiento o estabilidad, que interferirían en el movimiento natural del pie al soportar el peso corporal.

> Ligereza (285 gramos o menos para una talla 41 de hombre o 226 gramos o menos para un número 38 de mujer).

Aparte de las recomendaciones de la ACSM, los defensores del calzado minimalista defendemos que un buen calzado además debe aportar:

> Protección tanto a la abrasión como a los posibles elementos dañinos que hay en el suelo y que podrían dañar nuestro pie como piedras o cristales.

> Tracción para poder crear la propulsión necesaria tanto para caminar o correr.

> Libertad para mover el pie y los dedos, ya que los calzados que comprimen o bloquean la movilidad libre del pie causa ciertas deformaciones del pie (hallux valgus, dedos en martillo, callosidades, etc.) Dout 2009, Zipfel 2007, Mays 2005, Schithanandam 1995

> Permitir y favorecer la propiocepción adecuada de forma que los tejidos de nuestros pies envíen información al cerebro sobre lo que sucede debajo de ellos y que nos permita realizar los ajustes necesarios para mantener nuestro equilibrio, integridad física y eficiencia.

En general, las zapatillas minimalista de buena calidad cumplen estos requisitos.

¿Absorción y amortiguación?

La creencia de que la amortiguación del calzado es necesaria para correr con seguridad se ha demostrado que no es más que un mito. Existen numerosas investigaciones que desmienten esta creencia tan arraigada en la sociedad. La absorción (amortiguación) en el calzado aumenta el estrés sobre el esqueleto (excepto en el pie y en la cadena posterior) como así demuestran Reham 2011, Hamill 2011, Lieberman 2010, Bergman 2010, Braunstein 2010, Kerrigan 2009, Shakoor 2005, Divert 2004, Hardin 2002,Cole 1995, Nigg 1987, entre otros.

 Sentido Común

Prácticamente la totalidad de fabricantes de calzado minimalista fomentan en sus mensajes la importancia de un uso adecuado del calzado minimalista con o sin cinco dedos. Lo realmente trascendente aquí es preparar nuestra mecánica corporal para aprovecharse de los beneficios que podemos obtener corriendo como el ser humano está diseñado para correr.

Debemos entrenar el pie y sus tejidos de manera progresiva y prepararlo para recibir una mayor cantidad de carga mecánica en tejidos que no están acostumbrados a ello. Existen ejercicios que mejoran el alineamiento, la movilidad y la estabilidad corporal; planes de transición progresivos que reducen el riesgo de lesiones por estrés excesivo; millones de páginas en internet con recursos en vídeo, posts, artículos periodísticos especializados, papers científicos que nos indican una y otra vez que lo importante no es el calzado, sino una técnica de correr adecuada y que un calzado inteligente puede facilitar la consecución de esta técnica de correr tan deseada.

En definitiva

 Todos sabemos que quitar la amortiguación del calzado y tener un bolsillo para cada dedo no va a convertimos en expertos corredores por arte de magia, no va a mejorar nuestra postura y tampoco reducirá el riesgo de lesiones, incluso es lógico pensar que el estrés mecánico que sufrirán los tejidos aumentará si no hacemos las adaptaciones y transiciones adecuadas.

Somos propensos a dejarnos engañar por productos milagro, pero la realidad es que correr sin lesiones requiere conocimiento, entrenamiento adecuado y disciplina.

Parece que poco a poco las recomendaciones de las instituciones médicas se van acercando cada vez más a un calzado natural que interfiera lo menos posible en el funcionamiento original del pie y que eventualmente nos ayudará a recuperar su funcionalidad, sensibilidad, flexibilidad y fuerza.

Lo más inteligente es seguir atento a las investigaciones y recomendaciones de los expertos que nos ayudan a entender mejor el movimiento “barefoot” y a disfrutar de nuestros pies realizando aquéllas actividades que más nos gustan.

Y tú ¿qué tipo de calzado utilizas para salir a correr?

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