Por qué duelen los pies

¡No sin mis tacones!

“Para presumir hay que sufrir”: este dicho se lo habrás oído a tu madre o a tu abuela una infinidad de veces, sobre todo si eres mujer. Es como el tan sonado en el mundo de los gimnasios “No pain, no gain” -“sin sufrimiento no hay recompensa”- con el que no podemos estar más en desacuerdo. ¿A quién se le ocurrió eso de añadir  el martirio, el dolor o el sufrimiento cuando hablamos de ejercicio físico de una forma tan gratuita? En SLINGS, desde luego que no compartimos esta filosofía…

Pero cuando hablamos de los zapatos de tacón, recurrir al famoso “Para presumir hay que sufrir” no está tan desencaminado. Aunque la moda y las tendencias nos lleven a intentar sacar beneficios a su uso que en realidad no tienen. Si buscas en internet los beneficios de utilizar zapatos de tacón, ¡sorpresa! encontrarás un montón de artículos que enumeran una lista interminable de ellos. Te dejamos aquí algunos de los más sorprendentes que hemos encontrado (puedes ver el artículo completo aquí):

Al usar tacones altos…

  • … darás forma a tus pantorrillas, sin tener que hacer ejercicio (¿a qué precio?);
  • … mejorarás los músculos del suelo pélvico (los datos los arroja un estudio realizado por la Universidad de Verona, Italia, realizado a 66 mujeres menores de 50 años ¿es suficientemente representativo?);
  • … mejorarás tu postura (¿quizás con ello se refieran a que compensarás la inestabilidad que crean los zapatos de tacón?).

Sin embargo, si alguna vez has usado tacones, sabrás por propia experiencia que, quizás durante un rato sólo sean beneficios -más o menos superficiales- lo que puedes obtener: la ropa parece que luce mejor, te ves más estilizada, más atractiva, llamas más la atención y tus piernas parecen mucho más largas… Pero después de un rato subida sobre las “torres Kio” (sobre todo si has elegido un modelo de más de 7 cm), esos beneficios se traducen en incomodidad, dolor, puede que ampollas y hasta calambres o tirones en los gemelos. Este es el “sufrir” de las presumidas.

Lesiones provocadas por los tacones.

Lesiones provocadas por los tacones. Gráfico de García Pablos publicado en El Mundo.

El tema es que en realidad, utilizar tacones puede convertirse en algo mucho más serio, que perjudique tu salud. A los ya consabidos problemas que los tacones producen en los pies, como los que se suelen dar en el tendón de Aquiles,  los juanetes, callos, dedos en martillo o nervios comprimidos, se suman otros muchos que ahora desvela la revista TIME en un artículo que titula “You asked_ Do high heels actually damage my feet?”

Son muchos los estudios realizados en todo el mundo los que avalan que el uso de zapatos de tacón puede provocar más que dolor en los pies; la lista de problemas que genera en el resto del cuerpo es larga:

Además de ser la primera causa de dolor en los pies, como asegura una encuesta realizada el año pasado por la Asociación Podológica Americana, el Journal of Applied Physiology afirma que el uso prolongado de este tipo de calzado puede generar molestias musculares, fatiga y lesiones. Algunos estudios realizados tanto en Gran Bretaña como en Austria, revelan que los zapatos de tacón puede generar cambios estructurales en las piernas, ya que la posición prolongada cargando el peso del cuerpo en los dedos y en los metatarsos, modifican la estructura de los músculos y los tendones en las pantorrillas -algunos, como hemos comentado antes, ¡pretenden hacer de estos cambios un beneficio!-. Las fibras musculares podrían verse reducidas mientras que el talón de Aquiles se endurece, quedando limitado el rango de movimiento de los tobillos. A esta reducción de movimiento se suma el incremento de riesgo de lesiones que ello conlleva.

Las rodillas también pueden sufrir un cambio en su estructura muscular. Constance Chu, de la Universidad de Standford en Estados Unidos, afirma que el uso de calzado con tacón alto podría ser la causa de la aparición de osteartritis, debido a la fuerza que tienen que soportar para mantener la carga del cuerpo sobre una superficie tan reducida como es la punta de  los pies. El riesgo es aún mayor en mujeres con sobrepeso.

En SLINGS sabemos por experiencia que convencer a las mujeres que no utilicen tacones es casi una misión imposible, por eso, te aconsejamos que hagas un uso moderado de los zapatos de tacón alto, que procures no utilizarlos demasiado tiempo y que cuando lo hagas, descases los pies y las piernas, recostándote sobre una pared, además de hacer algunos ejercicios para estirar bien los pies y todos los dedos durante unos minutos diariamente. En clase de Pilates hacemos muchos ejercicios de este tipo, girando los tobillos a uno y otro lado, moviendo los dedos de los pies de forma independiente, uno a uno, poniéndonos de puntillas, saltando…

Además, hay muchos otros ejercicios en Pilates que van muy bien para contrarrestar los efectos que los tacones producen en el cuerpo. En este vídeo, realizado por nuestro colega de Valladolid, Carlos Marín, quien también se ha formado en Polestar Pilates, podrás ver algunos ejercicios sobre el reformer ideales para combatir los estragos del calzado de tacón.

Y de todas formas… deberías creernos cuando te decimos que con una buena postura y alineación corporal, lucirás igual de bien, si no mejor, que con unos taconazos. ¡Bájate de las torres y disfruta del contacto de tus pies con el suelo! 

 

 

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